Alicante se posiciona como referente en España al convertirse en la primera ciudad en incorporar inteligencia artificial para la gestión del tráfico en tiempo real. Esta tecnología permite favorecer una circulación más fluida, reducir los atascos y contribuir a la disminución de las emisiones asociadas al tráfico urbano.
El sistema se basa en la recopilación y análisis de datos de circulación, transporte y aparcamiento obtenidos a través de cerca de 270 cámaras distribuidas por distintos puntos del municipio. Toda esta información se centraliza en el Centro de Control de Tráfico, donde la inteligencia artificial analiza los datos y ajusta la regulación semafórica o propone medidas para evitar congestiones.
Gracias a este enfoque, es posible anticipar incidencias en la circulación y optimizar los desplazamientos diarios, mejorando la movilidad tanto de residentes como de visitantes. La capacidad de análisis en tiempo real permite adaptar el funcionamiento de la red viaria a las condiciones cambiantes del tráfico, contribuyendo a una gestión más eficiente de la movilidad urbana.
La incorporación de inteligencia artificial en la gestión del tráfico no solo mejora la fluidez de la circulación, sino que también contribuye a reducir emisiones, optimizar el uso del espacio público y avanzar hacia un modelo urbano más sostenible. Con este proyecto, Alicante refuerza su compromiso con la innovación y se posiciona como una ciudad preparada para los retos de movilidad del futuro.